Amor ; dulce placer , maldita bendicion ♥

miércoles, 4 de agosto de 2010

Pero algunas otras mujeres, ya cansadas de esperar, cansadas de llorarle a sus recuerdos, cansadas o agotadas mentalmente de tanto pensar y girar alrededor de los mismos pensamientos, se tiran al charco de la auto compasión“Pobrecita de mí, por qué me dejó, por qué me abandonó”, ¿Qué no sabe cuánto lo adoraba y todo lo que estoy sufriendo? ¿No le importó que me haya humillado, rebajado y le haya rogado? ¡Por supuesto que el hombre lo sabe! No habrá faltado quién haya corrido a decírselo y eso es precisamente lo que más le engrandece en su orgullo machista a los señores, saber que hay alguien que se muere por ellos, y lo que es peor, la mujer entre más sufre, más digna se siente del amor de un patán de esos… ¡Por Dios!, ¡Qué patético! como si valiera tanto la pena. ¡Eso es una obsesión enfermiza pura!

La dignidad de ese tipo de mujeres está en declive y en bancarrota de todos los valores,porque dejarse pisotear de esa manera, dejarse humillar, dejarse manipular y dejarse golpear, es haber perdido la vergüenza, la individualidad, la fuerza, la fe, la voluntad y muchas otras cosas más. Dejarse arrastrar como si la mujer fuera “una cosa” o un “trapo viejo”, un mueble, o un producto propiedad exclusiva del hombre, es lo peor. ¿Cómo es posible que si mi pareja me maltrata, me humilla, me ofende, me lastima mi orgullo y mi autoestima, y hasta me es infiel andando con otra, o se fue ya con otra mujer, yo voy a quedarme cruzada de brazos como si nada estuviera pasando? ¿Qué acaso no tengo dignidad ni algún valor? ¿Acaso voy a solucionar mi problema tirándome a matar en el charco de las lágrimas sintiéndome la mujer más miserable del mundo? ¿Acaso son las actitudes ajenas las que me hacen valer como mujer?

Amiga querida, si ese es tu caso… ¡Yo te digo que no!

Te duele ser así porque eres una mujer sumisa por convicción, pero puedes cambiarlo. Te duele sentir así, porque no conoces otra forma de templar tu carácter, pero puedes templarlo. Te duele mirar a tu alrededor lo imposible como parte de ti, porque no sabes cómo defenderte de esas actitudes de quien amas o de quien sea que te ofenda. Te duele amar así porque no te has atrevido a mirarte, a sentirte, a observarte y a quererte, a valorarte, a respetarte y a amarte a ti misma primero. ¡Si estás bien, podrás amar bien, más y mejor a quienes te rodean! Sin importar si es tu pareja, tus padres, tus hermanos, tus hijos, tus amigos, tus vecinos, etc. aún siendo ellos como son, sin que a tí te afecte tanto en el alma… ¡Pero primero eres tú!.

Repite constantemente esta frase por favor y memorízala si es posible:

¡Debo estar bien, sí soy capaz de amar y ayudar a otros!

No hay comentarios:

Publicar un comentario